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Historia Cultural

Varios aspectos de la acción humana constituyen la cultura. ¿O deberíamos utilizar más bien el término civilización?

En realidad, explicar la distinción no es sencillo. Cultura es definitivamente el término más antiguo, ya que fue utilizado por autores de la antigua Roma para designar el conjunto de las acciones del hombre, especialmente en relación con las múltiples formas de dominar la naturaleza. El concepto de civilización es de cosecha mucho más reciente. Es un sustantivo francés del siglo XVIII, formado a partir del adjetivo más antiguo “civilisé”, civilizado, que se utilizaba como alternativa de “poli”, cortés, pulido – de ahí, por ejemplo, en neerlandés “beschaafd”, o “afeitado”, es decir, liso, pulido, frente a “ruw”, crudo, áspero. Refiriéndose a conceptos más antiguos como civilidad, o la ‘civiltà’ italiana -la cultura de una ‘civitas’, una ciudad, donde la gente sabía cómo comportarse, porque no eran rústicos o, peor aún, bárbaros-, el nuevo sustantivo también pasó a significar ciertos aspectos de la cultura, pero quizá los más superficiales y no la esencia.

Olimpia

Olimpia es un antiguo emplazamiento de los juegos olímpicos que celebraban los griegos cada cuatro años. Incluso en la época romana, cuando alcanzaba su mayor extensión, no tenía más de un kilómetro cuadrado. Esta pequeña extensión contrasta con la importancia que podía alcanzar en sus inicios y durante el esplendor del panhelenismo y que tiene ahora como origen de las olimpiadas. Había hoteles para los visitantes y baños para los atletas, pero el lugar no era una ciudad y no estaba ocupado permanentemente.

Jainismo

El jainismo, una de las principales tradiciones filosófico-religiosas de la India, es una vía de salvación en la que las consideraciones éticas y metafísicas van de la mano. Los jainistas no sólo intentan no dañar nunca a los humanos y animales, sino que la estricta no violencia seguida por los monjes y monjas proscribe el daño a cualquier ser, incluso a los organismos microscópicos. Sus prácticas incluyen largos y difíciles ayunos, y los monjes y monjas se arrancan el pelo de raíz de dos a cinco veces al año y viajan por toda la India descalzos. Algunos monjes no usan ninguna ropa. El propósito de seguir la no violencia y las prácticas austeras es purificar el karma, las partículas que se aferran al alma e impiden que ésta alcance un estado de iluminación y evite la reencarnación (el ciclo de la muerte y el renacimiento). La doctrina jainista afirma que las verdades de la tradición son eternas, con enseñanzas renovadas periódicamente por maestros iluminados, o jinas, desde un tiempo sin principio. Al igual que el budismo y el hinduismo, el jainismo forma parte de la herencia ascética de la India, que hace hincapié en la abnegación o la renuncia. Al igual que el budismo, el jainismo se negó a reconocer aspectos importantes del hinduismo: la autoridad de los Vedas (los primeros textos sagrados hindúes), los sacrificios védicos y los sacerdotes brahmanes hindúes.

Historia Antigua de Asia Menor

Los poemas homéricos, compuestos ca. el a. 700 a. C. (la Odisea es quizá algo posterior) son la gran creación de Jonia y en ellos han quedado multitud de documentos que describen la vida en las ciudades jonias de Asia Menor en el siglo VIII-VII a. C. La costa de Asia Menor en estos siglos alcanzó un gran nivel económico y sobre todo cultural; el más grande de los sabios de esta zona de Asia Menor fue el fenicio Tales de Mileto. La costa de Asia Menor sostenía un fuerte comercio de importación y exportación.

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