Derecho Romano-Neerlandés
El derecho romano-neerlandés fue una de las manifestaciones del florecimiento intelectual y cultural de los Países Bajos unidos durante el siglo XVII. Una de las razones más importantes del dominio del derecho neerlandés en el conjunto de los Países Bajos fue el prestigio y la autoridad particular de sus tribunales. Esta concentración de talento jurídico, así como de práctica judicial y de opiniones jurídicas eruditas en la provincia de Holanda, condujo naturalmente a que el derecho de Holanda se convirtiera en un foco central de las actividades eruditas. La aparición del “Inleiding tot de Hollandsche Rechtsgeleertheyd” de Hugo Grotius (1583-1645) en 1631 es particularmente importante a este respecto. El “Inleiding” fue la primera obra que trató el derecho, tal y como se practicaba en la República de Holanda, de forma sistemática (libros de texto institucionales). Se redactó en neerlandés y no en latín, y tuvo éxito entre otras cosas porque ofrecía una exposición original, clara y concisa, lo que supuso un bienvenido contraste con las habituales y prolijas discusiones sobre las antigüedades jurídicas romanas. El “Inleiding” fue un éxito inmediato y rotundo, alcanzando cinco ediciones en el mismo año de su publicación. Convirtió a Hugo Grocio, en cierto sentido, en el padre intelectual del derecho romano-neerlandés y, por tanto, más en general, del “usus modernus” del derecho romano en los Países Bajos.