Monarquía Británica
Este texto se ocupa de la monarquía británica y su historia. En especial, de la historia de Isabel II (de Gran Bretaña). El 6 de febrero de 1952, falleció su padre, el rey Jorge VI. Ese mismo día, fue proclamada reina de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, en tanto que su coronación se produjo el 2 de junio de 1953 en el mismo lugar de su boda. La reina Isabel II puede rastrear su ascendencia hasta el rey Egberto, que gobernó el reino de Wessex en el siglo IX. Desde entonces, la monarquía ha reinado en Inglaterra -y ahora en Escocia, Gales e Irlanda del Norte- a través de guerras nacionales y extranjeras, conquistas imperiales y descolonización, y crecimiento y declive económico. Ha sobrevivido, con sólo una interrupción de 11 años en el siglo XVII, adaptándose a las condiciones cambiantes y aceptando los límites de su poder con el surgimiento de nuevas fuerzas políticas. El prolongado colapso del matrimonio del Príncipe Carlos y Lady Diana provocó la vergüenza y el ridículo de la monarquía británica en el país y en el extranjero. El fallecimiento de Diana en París, un duelo nacional. Los críticos afirman que los sórdidos detalles del fracaso matrimonial han destruido la imagen de la familia real como ejemplo de estabilidad y corrección. También sostienen que la monarquía socava la responsabilidad gubernamental y los procesos democráticos. Pero los partidarios dicen que la monarquía promueve la unidad nacional, preserva las tradiciones históricas y actúa como un control contra los abusos políticos. Los críticos quieren que se celebre un referéndum nacional para abolir la monarquía y establecer una república tras la muerte de la reina Isabel. Pero ningún político importante ha abordado la cuestión. Y las encuestas indican que la mayoría de los británicos están a favor de mantener la monarquía, aunque también dudan de su supervivencia a largo plazo.