Este texto se ocupa de los elementos del desarrollo económico. El desarrollo económico incluye tres dimensiones que van más allá del aumento de la renta per cápita. La primera tiene que ver con el desarrollo del sistema económico de un país. El desarrollo económico suele verse facilitado por una serie de cambios estructurales, como la urbanización, el aumento del tamaño de las empresas, el declive relativo del sector agrícola en términos de empleo y producción con la expansión de las manufacturas y los servicios, la expansión geográfica de los mercados y el aumento de la diversidad de los bienes producidos y comercializados. Estos cambios en la organización de la actividad económica son el sello distintivo de los cambios permanentes en la actividad económica. Los aumentos de renta que no van acompañados de estos cambios, como los auges de los recursos naturales, se revierten fácilmente. Además, la expansión de los mercados y el aumento de la diversidad de los bienes producidos aumentan el bienestar al ampliar la gama de bienes disponibles para los consumidores y proporcionan una forma de seguro al disminuir el impacto de los cambios drásticos en la economía local o en determinadas industrias.