El federalismo cooperativo es un modelo de relaciones intergubernamentales que reconoce las funciones superpuestas de los gobiernos nacionales y estatales. Este modelo puede contrastarse con el modelo de federalismo dual, que sostiene que los gobiernos nacional y estatales tienen funciones gubernamentales distintas y separadas. Aunque el término “federalismo cooperativo” se originó en la década de 1930, las raíces del federalismo cooperativo en Estados Unidos se remontan a la administración de Thomas Jefferson. Durante el siglo XIX, el gobierno nacional utilizó las concesiones de tierras para apoyar una variedad de programas gubernamentales estatales como la educación superior, los beneficios para veteranos y la infraestructura de transporte. Las Leyes de Tierras Pantanosas de 1849, 1850 y 1860 son un ejemplo destacado de esta estrategia. En virtud de las distintas versiones de esta ley, el Congreso cedió millones de acres de humedales federales a 15 estados interiores y costeros. Los acres fueron “reclamados” (es decir, drenados) por los estados y vendidos, y las ganancias se utilizaron para financiar el control de inundaciones. Esta estrategia se utilizó más tarde en la Ley Morrill de 1862, que otorgó concesiones de tierras a los estados para ayudar a financiar la creación de universidades estatales. El problema crucial que socava la aplicación del federalismo cooperativo se refiere al sistema de incentivos. Hasta qué punto el esfuerzo redistributivo que implica la equidad horizontal y vertical se lleva a cabo depende en gran medida del tipo impositivo que una sociedad está dispuesta a pagar. En una organización constitucional de varios niveles, la centralización implica la integración de los programas jurisdiccionales de políticas públicas y la agregación de los dos electorados. Supongamos dos jurisdicciones de igual tamaño y distribución de la renta. En el caso de los programas de seguro social, el núcleo de la distribución de la renta está sesgado a la derecha, de modo que el voto de la mayoría federal favorecerá un tipo impositivo federal más bajo que el de las jurisdicciones.