Un examen de la tarea a la que podría someterse una filosofía contemporánea de la naturaleza sugiere que tiene un papel fundamental en el examen de los conceptos y concepciones que comprenden las presuposiciones que hace la ciencia sobre la naturaleza de la materia y la energía, del espacio y el tiempo, y de conceptos aún más fundamentales como aquellos por los que cualquier objeto llega a distinguirse como objeto. Una filosofía de la naturaleza también debe atraer el problema del conocimiento humano: Debe discutir los medios y las limitaciones inherentes a los propios procesos de conceptualización, ya que éstos son necesariamente factores en la formación de cualquier concepto por el que se describa la naturaleza. Para estos dos propósitos, el trabajo de Jung, Pauli y von Franz sobre el papel de los arquetipos tanto en el reino de la mente como en el de la materia puede proporcionar nuevos conocimientos sustanciales que pueden convertirse en la base de una nueva filosofía de la naturaleza. Además, un estudio de los avances en diversas áreas de la ciencia actual también sugiere la importancia de un enfoque arquetípico de las cuestiones y los problemas en esas áreas. La biología, por ejemplo, podría beneficiarse de un enfoque arquetípico del patrón de la información genética en los procesos replicativos.