Complementariedad del Derecho y el Poder Político
El poder político no es otra cosa que esta dominación basada en una necesidad física. Pero si el orden de la naturaleza es una armonía que expresa o refleja la razón universal, entonces es conforme al derecho natural y, por tanto, necesario que las relaciones entre los hombres estén reguladas armoniosamente por normas universalmente válidas («derecho natural») y que ciertos hombres especialmente elegidos y cualificados velen por el respeto de estas normas. Las doctrinas del contrato social, que se desarrollaron en Europa en los siglos XVII y XVIII, no son menos presuntuosas que las del derecho natural cuando pretenden basar el poder político en una «primera convención» que, para todas las agrupaciones humanas, incluiría las mismas cláusulas «racionales», efectuando así la transición del «estado de naturaleza» al «estado civil». Los filósofos no se ponen de acuerdo sobre las cláusulas del pacto social, como tampoco lo hacen sobre las reglas del derecho natural.