El agotamiento: ¿Es una afección moderna o una condición humana? Como diagnóstico, es demasiado vago para ser útil, pero su aumento nos dice mucho sobre la forma en que trabajamos. Puede que el agotamiento sea nuestra condición contemporánea, pero tiene unos orígenes históricos muy particulares. En los años setenta los salarios reales se estancaban y la afiliación a los sindicatos disminuía. Los puestos de trabajo en el sector manufacturero desaparecieron y los de servicios aumentaron. Últimamente, algunas de estas tendencias han empezado a invertirse, pero todo lo que se ha dicho sobre el agotamiento, a partir de las últimas décadas, no ha servido para resolver estos problemas; en cambio, ha hecho recaer en el trabajador individual la responsabilidad de la enorme agitación económica y social y de los cambios en el mercado laboral. Esta carga recae especialmente en la generación Y, pero una lección de la historia del agotamiento es que cada generación que ha alcanzado la mayoría de edad desde los años setenta ha hecho la misma afirmación, y también tenían razón, porque el exceso de trabajo sigue empeorando.