Economía Bancaria
La economía bancaria tradicional se ocupaba esencialmente de los vínculos entre el dinero y el crédito a nivel macroeconómico y, en particular, de los mecanismos de transmisión de la política monetaria aplicada por el banco central. En la medida en que los activos bancarios son muy sensibles a las fluctuaciones macroeconómicas (en particular, los tipos de interés, los tipos de cambio y las cotizaciones bursátiles), los bancos están especialmente expuestos durante las recesiones, las catástrofes (guerras, malas cosechas, etc.) y las crisis financieras. Gary Gorton, en un estudio de 1988 sobre las crisis bancarias en Estados Unidos antes de la creación de la Reserva Federal, muestra claramente que estas crisis tienden a producirse durante las recesiones. En general, se considera que las consecuencias nefastas de los choques macroeconómicos pueden limitarse mediante dos tipos de políticas públicas: una regulación y supervisión adecuadas de los intermediarios financieros y una política de estabilización monetaria y fiscal.