Nacionalismo Latinoamericano
En los criollos había una marcada voluntad nacionalista, por eso se opusieron al proyecto de Bolívar de crear una federación de naciones, desintegraron entidades que consideraban supranacionales (como la Gran Colombia, el antiguo virreinato del Río de la Plata, el Alto y el Bajo Perú, etc.); asimismo se opusieron a ciertos proyectos monárquicos para crear imperios como en el caso de los guatemaltecos, que no aceptaron la tutoría de Agustín de Iturbide, emperador de México, proclamando la emancipación de las Provincias Unidas de Centro América, las cuales a su vez se fraccionaron en pequeñas repúblicas. Esta voluntad nacionalista provocó muchos conflictos internacionales tendientes a fijar las fronteras definitivas de los países latinoamericanos. Los movimientos nacionalistas tuvieron su auge entre los años 30 y 60 y agotaron su capacidad de transformación cuando el modelo de industrialización sustitutiva de importaciones se debilitó por la internacionalización de las economías del continente y la sustitución de Estados liberal-democráticos por dictaduras militares -en el caso de los países del Cono Sur-.