Este texto se ocupa de la motivación empresarial. El problema de la motivación es la clave de las acciones de gestión y, en su forma ejecutiva, es una de las principales tareas del director general. Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que el sistema de una organización es un reflejo de la motivación desde la cima. La motivación consiste en conseguir que los miembros de la organización, y del equipo, tiren del peso de forma efectiva, que den su lealtad al grupo y a la organización, que realicen adecuadamente las actividades asignadas y que, en general, desempeñen un papel eficiente en el propósito o son los verdaderos activos de cualquier organización. La importancia de la motivación puede estudiarse bajo los siguientes aspectos, como se hace en este texto: Mejora el nivel de rendimiento; se pueden cambiar las actitudes indiferentes; reducción de la resistencia al cambio; reducción de la rotación y el absentismo de los empleados; una imagen corporativa saludable; el uso productivo de los recursos; el aumento de la eficiencia y el rendimiento; la consecución de objetivos; el desarrollo de relaciones amistosas; la estabilidad de la mano de obra; la motivación basada en la necesidad; el desarrollo de líderes; unas mejores relaciones laborales; y facilitar la selección y el cambio.