Se examina la relación entre los deportes, la raza y el origen étnico mostrando que los deportes tienen el potencial de tener resultados sociales tanto positivos como negativos en términos de raza. También traza la historia de la literatura relacionada con la raza y el origen étnico dentro de los deportes. En este texto se sostiene que el deporte debe entenderse como un espacio público importante, aunque contradictorio, que produce resultados complejos cuando se trata de cuestiones de raza, etnia e identidad. En este sentido, los deportes permiten y limitan los sentimientos racistas y las formas absolutistas de identidad étnica. Los deportes pueden utilizarse para cumplir una plétora de funciones: definir más claramente los límites ya establecidos de las comunidades morales y políticas; ayudar a la creación de nuevas identidades sociales; dar expresión física a ciertos valores y actuar como medio de reflexión sobre esos valores; servir como espacio potencialmente impugnado por grupos opuestos.