Los franciscanos, o frailes menores, u Orden de San Francisco, son una de las órdenes mendicantes. Tanto hombres como mujeres, siguen el estilo de vida y los ideales de Francisco de Asís (1181/1182-1226). Se les reconoce por su cinturón de cuerda de tres nudos, símbolo de sus votos de pobreza, castidad y obediencia. La primera orden, reservada a los hombres, se subdivide actualmente en tres ramas autónomas. Cada una de ellas defendió su posición durante la controversia del siglo XIII sobre la pobreza. En el siglo XIV, los frailes que exigían la estricta observancia de las reglas establecidas por el fundador provocaron la escisión de la orden. Esta escisión, sancionada legalmente por el papa León X en 1517, separó a los observantes, también conocidos como los franciscanos pardos, de los conventuales, también conocidos como los franciscanos negros o cordeliers. En 1525 se creó una nueva rama, los capuchinos. En 1897, León XIII unió los diversos grupos observantes en una sola orden.