Este texto se ocupa del escepticismo ecológico (o escepticismo ambiental) y la resistencia a la acción significativa sobre el cambio climático por las élites. Este texto examina las distintas respuestas de las empresas y las élites al cambio climático. En particular, se observan las tensiones dentro de las redes de élites mundiales entre quienes adoptan una respuesta proactiva a los problemas climáticos y han pretendido ejercer un liderazgo sobre el clima configurando (podría decirse que dominando) el discurso político y público sobre esta cuestión, y el movimiento defensivo del contrarianismo y la negación del cambio climático. Estas dos tendencias han dado lugar a diferentes tipos de grupos de presión, relaciones públicas y respuestas empresariales a las cuestiones climáticas. En este texto se examina cómo las facciones enfrentadas de las élites empresariales y políticas han organizado, construido y comunicado las cuestiones climáticas. Se analiza específicamente el papel de los grupos de élite de planificación política, los grupos de reflexión y otras organizaciones de presión que han desempeñado un papel importante en la comunicación del cambio climático y en la frustración práctica del progreso. Adoptando un enfoque que reconoce el papel crucial de las ideas y la comunicación en las relaciones de poder, este texto fundamenta el análisis en la comprensión de que las ideas deben llevarse a la práctica para ser eficaces (poderosas), y por tanto aborda el papel de agentes clave como los grupos de reflexión en la mediación entre los intereses sociales, el ámbito de las ideas y los resultados políticos concretos. El análisis sugiere la centralidad de la comunicación en la forma en que se construye y se impugna el entorno. Se considera la comunicación en un contexto más amplio que el de los medios de comunicación e Internet. Se revisa la bibliografía existente sobre la mediación de los temas climáticos y argumenta que la comprensión de la dinámica de la comunicación sobre el cambio climático no sólo requiere un examen crítico de las fuentes en las que se basan los medios de comunicación para informar, sino también un análisis de la comunicación del clima fuera de los medios de comunicación. Observamos tensiones dentro de las redes de la élite mundial entre los que han pretendido ejercer el liderazgo sobre el clima dando forma y posiblemente dominando la política y el discurso público y el movimiento defensivo del contrarianismo del cambio climático. Estas dos tendencias han dado lugar a diferentes tipos de grupos de presión, relaciones públicas y organizaciones de planificación de las élites, así como a una cierta “agitación” en las respuestas empresariales a las cuestiones climáticas.