Tercera Edad
Este texto se ocupa de la tercera edad. Los avances en nuestros conocimientos biológicos y los progresos biomédicos del siglo XX han mejorado las condiciones en las que envejece el ser humano y han aumentado considerablemente su esperanza de vida, al menos en los países desarrollados. Pero incluso si pudiéramos controlar las enfermedades cardiovasculares o cerebrovasculares y los cánceres, que siguen siendo las dos principales causas de muerte, ganaríamos como mucho unos quince años, porque no existe actualmente ninguna poción u hormona mágica, ningún producto de la ingeniería genética o de la biotecnología, ningún antioxidante que nos permita esperar vivir [de media] ciento veinte años o más. El objetivo esencial es identificar los productos génicos cuya actividad debe modularse para influir en los procesos que conducen a una mejor calidad de vida de las personas mayores. Con la ayuda de técnicas de terapia génica o de trasplantes de células madre adultas o embrionarias, ¿podemos controlar nuestro proceso de envejecimiento y, en particular, la aparición de enfermedades neurodegenerativas? ¿A qué precio, para cada individuo y para la sociedad en su conjunto?