Legislación Alimentaria
La legislación alimentaria procede del derecho contractual en la medida en que pretende proteger los intereses específicos tanto del proveedor (garantía de pago, por ejemplo) como del cliente (garantía de entrega, garantía de conformidad del producto). Pero también incorpora otros aspectos relacionados con intereses más generales, como la seguridad del producto, para proteger la salud del consumidor, o la exactitud de la información (nombre del producto, origen, cantidad, etc.) que aparece en las etiquetas de los alimentos. En resumen, cuando se trata de los consumidores y los productos alimentarios, se mencionan constantemente dos objetivos: la protección de su salud y la protección de sus otros intereses, en particular los económicos.