Historia de la Moda
Los habitantes de zonas remotas se enteraban de las últimas modas viajando a los centros de la moda, viéndolas en la ropa de sus visitantes o importándolas. Más tarde, las noticias de la moda se difundían a través de muñecas vestidas con pequeñas réplicas de los últimos estilos o, más tarde, a través de láminas de moda, grabados de los atuendos más modernos. Hasta los años 20-30, sólo los ricos podían permitirse ir a la moda. Casi toda la ropa se confeccionaba por encargo y se cosía a mano por costureras o sastres; los vestidos de las mujeres solían requerir metros de tela y prendas interiores voluminosas. La mujer que podía permitirse tener más de tres vestidos en un momento dado era una excepción. El mundo de la moda, se sostiene desde los años 70, carece hoy de un árbitro. No hay ningún Beau Brummell o Gabrielle Chanel a quien emular. Es posible que, como han sugerido algunos observadores, el cliente decida a partir de ahora qué es lo que mejor le queda y busque hasta encontrarlo. Por otra parte, la lección de 750 años de historia de la moda es que los periodos de inconformismo en el vestir son breves. Tarde o temprano, sostienen los tradicionalistas, algún diseñador talentoso producirá un New Look que marcará la pauta de la moda en los años venideros, como lo hizo el estilo de ese nombre introducido por Christian Dior en 1947. El análisis de la moda femenina de cualquier época arroja numerosas pistas sobre la situación actual de la mujer en la sociedad.