Igualdad de Género en Europa
En general, las personas se clasifican como de género masculino o femenino. La opinión tradicional es que el género se fija irrevocablemente al nacer; sin embargo, a la luz de las recientes investigaciones médicas y psicológicas, esta opinión ya no es defendible, sobre todo en lo que respecta a la intersexualidad y la transexualidad. Además, probablemente sea necesario distinguir entre sexo (los atributos biológico-genéticos de una persona) y género (los atributos sociales de una persona), y evitar utilizarlos indistintamente como hacen muchos textos jurídicos.
La creciente igualdad de hombres y mujeres ante la ley ha llevado a que el género desempeñe un papel jurídico menos importante (véase discriminación en general, y discriminación en el derecho laboral, en esta plataforma digital), aunque en las jurisdicciones europeas no se ha alcanzado ni jurídica ni prácticamente la plena igualdad.